Todo el mundo disfrutó muchísimo y al acabar la obra y tras un gran aplauso, los alumnos aprendieron que no hay que burlarse de las personas que son diferentes por su raza, físico.., pues todos somos distintos y es esa diferencia la que nos hace ser únicos y especiales.
Después subimos a las aulas y allí cada uno pintó un bonito cisne al que pusimos un palote a modo de marioneta para llevarlo a casa de recuerdo.
Antes de terminar la jornada escolar, las clases visitaron una zona del cole en la que se encuentran representados con dibujos todos los derechos que tienen los niños de esta edad: derecho a una vivienda, a una educación, a recibir atención médica cuando sea necesario, a una familia, a una nacionalidad, a vivir en un entorno en el que haya paz, a vivir en un mundo que respete la igualdad entre razas y etnias,...
Ese día lo pasamos genial, pero lo más importante: ¡¡¡ Aprendimos a ser un poquito mejores !!!



